Entre campos, árboles, ríos y lagos, y a través de nuestra gente, nuestra leche es envasada y elaborada en origen, el sur.
El sur, sus tierras, y la humedad de sus campos, genera una rica cantidad de nutrientes, que crea y permite el crecimiento del pasto tierno que alimenta a nuestras vacas, que pastan en estas verdes praderas, para producir una leche de gran calidad y sabor.
La ordeña de nuestras vacas varía según la época del año.
En verano, son ordeñadas dos veces al día, ya que la producción de leche es mayor; y en invierno una vez al día, cuando la producción lechera disminuye.
Cada día, decenas de camiones recolectores de Colun recogen la leche en los distintos campos de nuestros Cooperados, para ser llevada inmediatamente a nuestras plantas productoras, ubicadas en La Unión y Río Bueno.
Esto permite que todos nuestros productos sean elaborados con la leche fresca de cada día.
Antes de ingresar a Planta, la leche es sometida a diversos análisis para controlar su calidad, inocuidad y legalidad.
Una vez aceptada, es pasteurizada y se estandariza su nivel de materia grasa, para distribuirse en las diferentes áreas de la Planta y transformarse en productos lácteos de primera calidad.
Una vez fabricados los productos, se controlan rigurosamente por métodos microbiológicos, fisicoquímicos y sensoriales, para garantizar los más altos estándares de calidad antes de llegar a los consumidores.
Todas las etapas del proceso y sus controles específicos, se respaldan con registros auditables, para garantizar la trazabilidad de la leche y los ingredientes usados en las fabricaciones, además de los productos terminados distribuidos al mercado.
Finalmente, todos nuestros productos salen desde nuestro Centro de Distribución para ser entregados a lo largo de todo Chile.
Así es como llevamos toda la magia del sur a la mesa de todos los hogares chilenos.