La salsa de ajo es un clásico versátil y delicioso que se puede encontrar en diversas cocinas, desde el Mediterráneo hasta América Latina.
Esta preparación, ideal para acompañar carnes, pescados, papas y verduras, es perfecta cuando se busca añadir un toque cremoso y con sabor intenso a los platos.
Con una base de ajo y un toque de limón, esta salsa es sencilla y rápida de hacer, y su sabor fresco e intenso la convierte en un acompañamiento preferido en barbacoas, picadas o como aderezo para ensaladas.
Se cree que la salsa de ajo tiene raíces en recetas mediterráneas como el alioli, una salsa originaria de la región catalana, que consiste únicamente en ajo y aceite de oliva.
Sin embargo, la versión más moderna y suave, que integra ingredientes como mayonesa o yogur, se ha popularizado por su facilidad y rápida preparación.
Esta salsa toma aproximadamente 10 minutos para preparar:
5 minutos para reunir los ingredientes.
5 minutos para mezclar y ajustar los sabores.
En un mortero o procesador de alimentos, triturar los dientes de ajo hasta formar una pasta fina.
En un bol mediano, combinar la mayonesa con el ajo triturado.
Añadir el jugo de limón y la mostaza, y mezclar bien hasta integrar todos los ingredientes.
Probar la mezcla y ajustar la sal y la pimienta según el gusto personal.
Decorar con perejil fresco picado y servir inmediatamente o guardar en la heladera hasta el momento de usar.
Esta receta de salsa de ajo rinde aproximadamente 6 porciones pequeñas, ideales para acompañar entradas o ensaladas.
Cada porción de esta salsa de ajo contiene aproximadamente:
Calorías: 90
Grasas: 8 g
Grasas saturadas: 1,5 g
Carbohidratos: 1 g
Azúcares: 0 g
Proteínas: 0,5 g
La salsa de ajo se puede conservar en la heladera hasta 3 días en un recipiente hermético.
Es importante no dejarla a temperatura ambiente para que se mantenga fresca y segura para el consumo.