La limpia de huevo es un ritual esotérico que se utiliza para absorber y eliminar energías negativas.
Se cree que el huevo, debido a su forma, su estructura y su simbolismo en la vida, tiene la capacidad de captar las vibraciones dañinas que afectan a una persona.
Esta práctica, muy arraigada en la tradición popular, se utiliza no solo para detectar el mal de ojo, sino también para aliviar el cansancio, la ansiedad y los bloqueos emocionales.
Aunque varía según la cultura, el núcleo del ritual siempre gira en torno a la idea de que el huevo actúa como imán y recoge todo lo que desequilibra nuestra energía.
El mal de ojo es una creencia popular que nos dice que una persona puede, consciente o inconscientemente, transmitir energía negativa a otra a través de la mirada o de pensamientos envidiosos.
Los síntomas más comunes para identificarlo son fatiga inexplicable, dolores de cabeza frecuentes, problemas de sueño, mala suerte constante en distintos aspectos de la vida y enfermar con mucha facilidad y repetidas veces.
Si sospechas que podrías estar bajo el efecto de un mal de ojo, realizar una limpieza con huevo puede ayudarte no solo a confirmarlo, sino también a liberarte de su influencia.
Este ritual, combinado con otras prácticas de protección como el uso de amuletos o meditaciones, puede ser una herramienta poderosa para recuperar tu bienestar.
La forma de hacerlo es pasar el huevo por todo tu cuerpo, desde la cabeza hasta los pies, hacer movimientos suaves y concentrarte en eliminar cualquier energía negativa, piensa en intenciones positivas mientras lo haces.
Una vez finalizada la limpieza, se rompe el huevo en un vaso de agua fría con un poco de sal, el significado de los resultados de la limpieza puede variar dependiendo de la interpretación que se le dé, pero algunos ejemplos comunes son: una especie de manto sobre el huevo, burbujas alrededor de la yema, forma de persona, yema con forma de animal.