El fardelejo es, sin duda, uno de los postres más típicos y conocidos de La Rioja. De origen árabe, comenzó a elaborarse en Arnedo en los siglos IX y X y su receta y su fama llega hasta nuestros días. Recubierto con hojaldre y con un relleno similar al mazapán, pero más ligero, es un dulce muy recomendable para el desayuno o para el postre. Y uno de los más apreciados tanto por los riojanos como por los que nos visitan. Bajo el sello de Artesanía de La Rioja los puedes encontrar en Fardelejos Alicia, Fardelejos La Pala, La Queleña, Miguel Solana, Fardelejos Tere y Fardelejos Yoli. El ‘pastel calagurris’ es otra de las grandes joyas reposteras que han nacido en La Rioja Baja. Se trata de una tartaleta hojaldrada rellena de masa de almendra, que va cubierta de este fruto seco fileteado y tostado. Los ‘ahorcaditos’ son unos dulces de Santo Domingo de la Calzada que se han convertido en unos de los más típicos y famosos en el Camino de Santiago. Y ya pensando en la Navidad, además de los famosos mazapanes, en La Rioja se elaboran turrones artesanos. Los turrones artesanos de La Rioja se elaboran con recetas tradicionales, con productos de primera calidad y con tiempo, con varios días, los necesarios para elaborar la pasta, dejarla secar y decorarla después.