Las croquetas de pollo son un clásico de la cocina española, perfectas para aprovechar los restos de pollo y convertirlos en un delicioso bocado.
Crujientes por fuera y cremosas por dentro, estas croquetas son ideales como entrante o tapa en cualquier ocasión.
A continuación, te presentamos una receta sencilla para preparar croquetas de pollo caseras que encantarán a todos.
Las croquetas de pollo calientes y disfruta de su sabor irresistible.
Desmenuza el pollo cocido en trozos pequeños y reserva.
En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio y añade la cebolla picada.
Luego, añade la harina y remueve constantemente durante un par de minutos para que se cocine.
Vierte la leche poco a poco en la sartén, sin dejar de remover con una varilla para evitar grumos.
Continúa removiendo hasta que la mezcla espese y adquiera una textura homogénea.
Agrega el pollo desmenuzado a la bechamel y mezcla bien.
Añade nuez moscada, sal y pimienta al gusto.
Cocina la mezcla durante unos minutos más hasta que se despegue fácilmente de las paredes de la sartén.
Retira del fuego y deja enfriar.
Una vez fría la masa, forma pequeñas croquetas con las manos.
Pásalas primero por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas.
Calienta abundante aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto.
Fríe las croquetas por tandas hasta que estén doradas y crujientes.
Retira y deja escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sirve las croquetas de pollo calientes y disfruta de su sabor irresistible.