Son varios los nutricionistas que no recomiendan el consumo de arroz blanco, e indican que es mejor sustituirlo por arroz integral.
El alto contenido en fibra del arroz integral ayuda a repartir la energía durante el día, sin producir los picos de glucosa que genera el arroz blanco.
Como indican en el blog de nutrición Healthline, que hace una recopilación de diferentes estudios, debemos tener en cuenta que no solo existen dos tipos de arroz, sino que hay muchas más variedades.
Cada una aporta sus beneficios a la salud y, en dietas equilibradas, hay cabida para todo tipo de arroz.
El arroz integral es arroz de grano entero al que se le ha retirado la cáscara exterior, pero que mantiene la capa de salvado y el germen.
Este tipo de arroz es rico en antioxidantes flavonoides como apigenina, quercetina y luteolina.
El consumo regular de alimentos ricos en flavonoides se ha relacionado con un menor riesgo de enfermedades crónicas, como las cardíacas y ciertos tipos de cáncer.
Además, contiene más proteínas y fibra que el arroz blanco, lo que aporta una mayor sensación de saciedad y ayuda a regular el azúcar en sangre y la insulina.
Hay estudios que ponen en duda este último hecho al compararlo con el arroz blanco, al no tener efectos significativos.
Ciertas variedades de arroz blanco contienen más vitamina B y hierro que sus primos, los arroces integrales.
El arroz blanco, aunque tachado de perjudicial si se consume sin moderación, ha demostrado funcionar muy bien como parte de una comida balanceada y en combinación con otros alimentos ricos en proteína y fibra.
Muchos prefieren el arroz blanco por encima de otras variedades por su precio, por lo accesible que es y por su bajo contenido en arsénico en comparación con otras variedades.
El arroz negro es el que mayor actividad antioxidante aporta gracias a su alto contenido en antocianinas, protegiéndonos de los radicales libres, del estrés oxidativo y de la inflamación.
Otros estudios afirman que las antocianinas tienen efectos anticancerígenos, por lo que el arroz negro sería un gran aliado de una dieta saludable.
Hay estudios que refuerzan el uso del arroz integral sobre el arroz blanco a la hora de prevenir la diabetes tipo 2 y otro tipo de enfermedades cardíacas y cáncer.
Esto no quiere decir que dejemos de consumir arroz blanco, sino que lo combinemos con alimentos nutritivos y ricos en fibra y antioxidantes como verduras, proteínas y legumbres.
Cada tipo de arroz tiene sus beneficios, incluido el arroz blanco.
En conclusión, a la hora de elegir un tipo de arroz hay que tener en cuenta qué alimentos va a acompañar y la dieta que llevamos.