El chorizo español está elaborado con carne de cerdo.
El chorizo ibérico se elabora con cerdos de raza ibérica, por lo que su sabor suele ser más intenso y la grasa resulta más agradable y untuosa.
El de mayor calidad y más saludable es el que se elabora con carne de cerdos alimentados exclusivamente con bellota.
El chorizo de Pamplona es uno de los chorizos más antiguos y tradicionales de España.
El chorizo riojano es un chorizo que presenta forma de herradura y es de sabor intenso y ligeramente picante debido a la enorme presencia del pimentón.
El chorizo de Cantimpalo es originario de Segovia, se presenta en ristras y su particularidad es que apenas lleva tocino.
El chorizo gallego se presenta en ristras con forma corta y ancha, su sabor es intenso y destaca por sus toques picantes y ahumados.
El chorizo mexicano se vende fresco, no curado, por lo que tiene que cocinarse antes de consumirse.
El chorizo criollo argentino se elabora con una mezcla de carne de cerdo y ternera y no lleva pimentón, sino ajos y vino cocido.
El chorizo portugués es similar a la morcilla y se rellena de carne de cerdo, ave o animales de caza.